domingo, 27 de diciembre de 2015

78 años de vida & 16 años conmigo

Tu pequeña sonrisa que me das siempre a las 6
Tus palabras de aliento “Levántate que ya es tarde”
Tus enojos que es amor sincero y no pierde
Tus arrulladas que me dabas cuando tenía 6
Tu típica frase ¿Vamos al parque?  Y juguemos
Tus numerosas historias de la vida  son amenas
El amor lo sentí al momento que estuve en tus brazos
Me  encontré  fortalecida y así dormí  sin lasos
Nuevas aventuras  fuera de casa  solieron  ser jocosas  
Recibiendo como premio mucho s besos y caricias   
Estoy frente a ustedes y aun no soy perfecta                                     
Mas si me sincero porque soy fuerte  y no afecta                                                                                          
 Ni mi decisión ni mi paciencia por tener un abuelo sin condición
Como mi abuelo materno no te olvidare, eres mi corazón
estaré en ti como tu niña mimada , tierna, así me adoras
Siempre recibiré millones de besos aun en mis tristes horas
el mundo es siempre pequeño para demostrar gratitud

es allí donde me cobijare diciéndote TE AMO PAPÁ.


Autora: Alejandra Pereda 

domingo, 18 de octubre de 2015

Cielo Azul

Desde lo infinito del mundo
a lo desconocido de la nada,
estoy aquí observando tus ojos,
tan redondos que parecen cristales atípicos
originados en lo más extraño del mundo.

Tus ojos, iguales a un cielo azul;
permiten que este poema nazca,
asemejan a una paz mundial.

Imagino al mundo con el cielo azul,
pienso en tu cuerpo, en tu alma, tu corazón,
imagino tu cabello sosteniendo al Edén.

Ven aquí, reflejo de cielo azul,
soy tan real que deseo tus labios,
deseo mirarte e ilustrarte,
tan real tú y yo
que deseo...



Autor: Carlos E. Guevara Piminchumo

lunes, 12 de octubre de 2015

El baño de realidad para el amor



Vivimos en un mundo

donde decir te quiero

es como decir buenos días,

y en el que cuando dan un beso

es como decir que buena estas y eso,

y donde los para siempre son de 2 meses o menos,

donde las palabras son llenas de falsedad

donde los abrazos ocultan las verdades mas oscuras.




Vivo en un mundo en el que la oscuridad

invadió a la claridad

y, la intenta destruir cada vez más.




Autor: José Eduardo Velásquez Cortéz.

viernes, 18 de septiembre de 2015

IX



Y en una de las esquinas estaba ella, con la cabeza oculta en la grieta que formaban sus piernas unidas y recogidas ante su pecho, con el cabello suelto confundible sobre el negro de sus vaqueros. No se atreve a alzar sus ojos claros para mirarme, tiene la cara escondida en la palidez invisible y las lágrimas encerradas en sus parpados hinchados.


El cuarto que la aguardaba se conforma de 4 esquinas, las paredes eran de un color celeste teñido por las horas deprimidas y el llanto silenciado en aquel espacio, una mesa cerca de la puerta le daba un toque avivador a tan funesta escena, encima se encontraba un jarro antiguo que fue dejando su color con el pasar de los años y lo único colorido y vivo que contenía dentro eran unas flores del color que habían tenido las mejillas de ella, ella la estática, la que no me miraba. ¿Flores? ¿Por qué flores? Por muy hermosas que sean, esas flores traían tristeza, le removían un recuerdo que no quería posar en su mente, fue un sábado por la mañana con el sol tan poderoso sobre sus siluetas andantes, estaban de regreso después de 3 horas de estudio continuo.


Te la regalo ¿Es una flor para mí? Claro, sería la primera chica que te haya regalado una flor, mientras sus labios se cerraban al culminar con la frase una sonrisa tímida y curiosa se dibujaba en su tez morena. Entre memorias vagas que inundan el pensamiento y hacen desaparecer el tiempo, la noche se decidió por aparecer, la oscuridad empezó a llenar cada vacío del cuarto, alumbrando con una luz negra el reflejo de la luna que justamente se dirigía también, a lo que ella tenía al frente. Fueron en alrededor de diez horas contables, diez largas e intrascendentes horas la que ella había permanecido en la habitación su posición por mas incomoda que resultara era su única burbuja de protección, concentrada en aquella esquina el dolor parecía no tocarle. Inevitablemente la madrugada tuvo que llegar, la humedad del invierno la visito sin reparo, el frío de la garúa externa empezó a subir por sus pies descalzos y el viento que soplaba desde afuera se colaba por la única ventana acariciándole la espalda y moviendo en paralelo algunos de sus cabellos. Sin embargo, ante tal soledad, algo cálido entra en presencia, pequeña e inmóvil una luz fulgurante empieza a iluminar lo que ya era invisible.


Era una vela de un pigmento blanco humo, el tiempo la había ido derritiendo sin que ella lo advirtiera, de aquella vela solo quedaba menos de la mitad, la cera producto del calor estaba esparcida a lo largo del ataúd, con el mismo ritmo en que sus lágrimas besaban centímetro a centímetro sus pálidas mejillas. Como compañía solo tenía a la noche, las gotas de lluvia que bajaban por la ventana, y el frío que la abrazaba conforme los minutos avanzaban. Son las 12:30 y de repente la veo pararse , su camino se ve dirigido hacia aquella vela , en sus ojos puedo distinguir el deseo de llegar a ella para ser abrazada, se va acercando y conforme la lejanía que la separa de lo que tiene prendida en la mirada , sus pasos se tornan más pesados , algo perezosos y cargados de kilómetros , con duda se acerca , asienta sus manos en aquella cicatriz , y por última vez , se regresa , duda , recuerda y llora.




Autora: Mireylly Del Carmen Escobedo Vergara

sábado, 12 de septiembre de 2015

VEN CONMIGO, AMOR

Ven, toma mi mano seamos uno solo, todos los días a cada hora, hagamos de este amor algo infinito, ven abrázame, me siento protegida,con solo poder sentir tu calor y el latido de tu corazón como al compás de ''something''. Un café, un libro, una canción pero no cualquiera, si no esa canción, la nuestra, esa melodía tan pura, tan transparente y tan llamativa para nuestros oidos y ver la poesía reflejandose en nuestras miradas tan reales. Ven siéntate a mi lado, pues este frio se volvió calor, el invierno a primavera. ¿Te das cuenta? estoy acogida en tus brazos como una niña pequeña. Nuestras miradas resaltan vida, una vida infinita, que no hay miedos y dicen a gritos TE AMO y que me idolatras,TE IDOLATRO. Un beso, dos, tres más... uno por lunar, uno por sonrisa, uno por cada poro de tu piel. Olvida lo malo del ayer, del pasado y ven sonrie conmigo. Háblame con tus ojos perfectos, esos ojos que si me miran hace que mi alma tiemble de amor, pues TE AMO y lo haré hasta el último suspiro que se de en esta tierra.

Autora: Sandra Silva Mendoza.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Un nuevo inicio

Buenas noches, mucho gusto, eras una chica más. Después de cinco minutos ya eras alguien especial” Esos son los versos con los que empieza la canción que dio inicio a una historia de amor. Una historia parecida pero muy diferente a las demás. Una historia única…

Aquella tarde fue magistral, fue memorable, fue épica. Y allí estaba yo, yendo por primera vez a la playa de Las Delicias, y tal cual su nombre lo dice, estar allí fue una delicia.

No sé qué pasó, no sé qué o quién tuvo que ver en todo esto, no sé cómo lo hizo pero aquella tarde de mayo fue una de las mejores tardes que pasé en mi vida.

El sol brillaba en el cielo azul, la brisa cálida rozaba mis mejillas, las olas en su vaivén danzaban al compás de los latidos de mi corazón y del suyo también.

Él me llevó a ese lugar, él tomó mi mano y me hizo correr por la arena como una niña, él me devolvió la alegría que había perdido, él produjo esa verdadera sonrisa que iluminaba mi rostro aquella tarde, él me miró dulcemente y posando sus labios sobre los míos selló su amor con un beso casto, suave y tierno…

Así comenzó todo, con risas, alegrías, sueños, fantasías, metas e ilusiones de un gran futuro juntos y, como en todas las relaciones, llegaron los momentos difíciles, los días grises, las noche tristes sin estrellas ni luna a quién contar tus penas. 

Llegó el frío infernal, la lluvia caía sobre nuestros corazones, el invierno fúnebre y sombrío cubría nuestras almas. La inseguridad se apoderó de mí, la desesperación de estar a su lado y no poder tenerlo cerca consumía mi ser. Lágrimas brotando por mis mejillas noche a noche daban paso a un deprimente insomnio. No hubo causa específica, y si la hubo, nunca llegué a saberla. Peleas insignificantes, enojos sin sentido, razones ilógicas y silencios infernales se hacían cada vez más seguidos. Tal vez fueron mis inseguridades, tal vez fueron mis temores, tal vez fue mi frialdad, tal vez mis promesas incumplidas o quizá mi forma verdadera de ser lo que terminó con todo esto.
Todas la relaciones pasan por lo mismo, todas son víctimas de esas épicas difíciles, muchas las superan heroicamente, se enfrentan cara a cara con el dolor, pelean sin cansancio contra todo y ganan; sin embargo otras se dejan vencer, agachan la cabeza y caen derrotadas… Y nuestra  relación fue una de ellas.

No tuvo buenas bases, no tuvo buenos cimientos, no estuvo bien consolidada. Estuvo construida sobre la arena, mas no sobre la roca. Soplaron vientos fuertes, lluvias inmensas arrasaron contra ella y esta no pudo soportar más… Cayó al precipicio con un estridente ruido arrasando todo a su paso y dejando muchos heridos.

Quizá merecía ese final. Un viejo refrán dice “Lo que mal empieza, mal termina” y aunque el comienzo de nuestra relación estuvo llena de magia y alegría, soy consciente que para ello tuvimos que romper muchas reglas, protocolos, normas, estándares o como quieran llamarlo… Nuestros caminos se separaron, cada uno tomó un nuevo rumbo, y aunque creíamos que uno ya estaba muy alejado del otro había algo que, al igual que la telepatía, hacía que estemos más unidos que nunca: La Música. A través de ella nos conocimos, ella estuvo presente en todo el tiempo que duró la relación y ella hoy nos vuelve a unir.

Hoy, cuando las heridas ya están sanadas, cuando el sol empieza a brillar en el horizonte, cuando se vislumbra la luz de un nuevo amanecer, cuando todo vuelve a pintar de color rosa en mi vida… hoy lo volví a ver, hoy volví a hablar con él, hoy recordamos lo vivido, recordamos lo bueno y lo malo, hoy volvimos a empezar de nuevo.

Volvimos a empezar, y no retomando la relación sino la amistad. Dicen que es imposible que el amor se convierta en amistad, pero yo no lo creo. Yo creo que cuando las cosas están claras, al menos en una de las dos partes, sí puede existir una verdadera amistad; incluso más consolidada que una relación de pareja. Y para mí las cosas están bastante claras, y eso es suficiente.

Es admirable todo el apoyo que él me está brindando. Siempre voy a estar agradecida con él por ese gesto. Fue muy lindo todo lo que pasamos juntos, serán experiencias que jamás se volverán a repetir y eso es bueno. Fue bueno mientras duró.

Ahora todo es distinto, la realidad es otra, las situaciones no son similares y debemos actuar conforme a lo que ellas demandan. Ahora es el inicio de una nueva vida, ahora es el comienzo de nuevos retos, nuevas metas, nuevos caminos, nuevos objetivos.

Y mientras termino este relato, Leona Lewis canta en el reproductor de mi celular susurrándome al oído que “todo mejorará en el tiempo” Me uno a la voz de Lewis y empiezo a susurrar “ahora que ya no hay más tu y yo, voy a dejarte ir para que pueda ser libre y vivir mi vida como debe ser” Y sus palabras me reconfortan al mismo tiempo que me deleito con la melodía y los acordes de la canción. 

Lentamente voy cerrando mis ojos mientras suenan los últimos acordes de “Better in time” y me pierdo en un gratificante sueño con la certeza de que el día de mañana todo será mucho mejor.



The end...


Autora: Marilyn Rodríguez Mozo